Una parte esencial de los sistemas de detección y alarma de incendios es asegurar una efectiva comunicación. Ésta se lleva a cabo mediante dispositivos de señalización acústica y, si es necesario, visual. Este proceso es clave para garantizar la seguridad de las personas en el edificio protegido.
Según la norma UNE 23007-14:2009, se definen las obligaciones técnicas sobre la colocación y uso de los dispositivos de alarma. También establece los niveles sonoros mínimos necesarios para asegurar su eficacia.
Requisitos de nivel sonoro
La norma indica que el nivel sonoro mínimo debe ser de 65 dB en todos los puntos de la instalación. Alternativamente, debe ser al menos 5 dB por encima del ruido ambiental que pueda durar más de 30 segundos. Esta diferencia garantiza que la alarma sea siempre claramente audible.
En espacios como hoteles, hospitales o residencias, donde es necesario despertar personas, el nivel debe ser más alto. En concreto, se exigen 75 dB medidos en la cabecera de la cama. Esto asegura que el sonido sea suficiente para interrumpir el sueño en situaciones de emergencia.
Colocación y diversidad de dispositivos
Además de los niveles sonoros, es imprescindible colocar adecuadamente los dispositivos para cubrir todas las zonas del edificio. Cuando hay personas con discapacidades auditivas, se recomienda combinar señalización acústica con elementos visuales como balizas luminosas. Así, se garantiza que todo el mundo pueda percibir la alarma, mejorando la seguridad general.
Conclusiones
La efectividad de un sistema de alarma de incendios depende de la rapidez y claridad con la que se alertan las personas. Cumplir con la norma UNE 23007-14:2009 no es sólo un requisito legal, sino una medida esencial para proteger vidas en caso de emergencia.